14 de noviembre de 2015

Frank Herbert: Dune


Dune
Autor: Frank Herbert
Saga: Las crónicas de Dune, #1
Título original: Dune
Género: Ciencia Ficción - FantasíaClásicos
Año de publicación: 1963
Páginas: 701







Sinopsis
Arrakis: un planeta desértico donde el agua es el bien más preciado y donde llorar a los muertos es el símbolo de máxima prodigalidad. Paul Atreides: un adolescente marcado por un destino singular, dotado de extraños poderes y abocado a convertirse en dictador, mesías y mártir. Los Harkonnen: personificación de las intrigas que rodean el Imperio Galáctico, buscan obtener el control sobre Arrakis para disponer de la melange, preciosa especia y uno de los bienes más codiciados del universo. Los Fremen: seres libres que han convertido el inhóspito paraje de Dune en su hogar, y que se sienten orgullosos de su pasado y temerosos de su futuro. Dune: una obra maestra unánimemente reconocida como la mejor saga de ciencia ficción de todos los tiempos.


Opinión

«Acudirán a la llamada de la violencia: sus rostros se ofrecerán al viento del este, y recogerán la cautividad de la arena.»

Dune es uno de los grandes clásicos de la Ciencia Ficción, y ahora entiendo por qué. Leyendo libros posteriores, se nota que muchos grandes autores se inspiraron en mayor o menor medida en esta saga, y no fueron pocas las veces en que alguna escena de Dune me recordó a momentos de Star Wars (se puede tararear la musiquita diciendo Dune-Dune-Dune, prueben) y de otras películas y series del género. Y si vieron la vieja serie de El Agente 86, encontrarán en Dune que cierto simpático artilugio fue creado con fines serios por Frank Herbert. 

Esta es la historia de una familia noble formada por el Duque Leto Atreides, la genialísima y poderosa Lady Jessica, y Paul, el hijo de ambos.
Por orden del Emperador, y por motivos políticos que parecen incluir una conspiración en contra del Duque, se ven obligados a mudarse al planeta Arrakis, un enorme y prácticamente esteril mundo desierto que es conocido por sus habitantes como Dune. Este planeta, a pesar de su geografía hostil, es el principal productor de un bien llamado melange, o especia, que por sus propiedades geriátricas y su relativa escacés constituye la mayor fuente de riqueza del Imperio Galáctico. Leto está ahi para tomar control del gobierno de Arrakis, y esto obviamente apesta a trampa.
La intriga, las traiciones, los manejes políticos y las habilidades semi paranormales de algunos de sus personajes (con el poder que eso les otorga) son sólo una parte de lo que forma esta compleja y atrapante saga.

Ya en las primeras páginas se establecen muchos hilos argumentales llenos de potencial que me intrigaron e interesaron. Desde el muy buen primer capítulo se pone en evidencia que Paul Atreides va a ser uno de los personajes más importantes de la historia, si bien durante muchos capítulos no será más que un espectador de las acciones de su padre.
Paul tiene habilidades extrasensoriales heredadas de su madre, y eso lo vuelve un potencial Muad'Dib, concepto que no se va a entender realmente hasta bien avanzado el libro, pero que obviamente incluye una (muy específica) profecía, pueblos depositando su fe en él, y por supuesto, personas poderosas intentando manipularlo.
Paul es un personaje muy interesante. Me gustó desde el comienzo y sentí que era digno hijo de su madre, a quien adoré. Es inteligente, sabe exactamente cómo debe tratar a cada persona y recibió un entrenamiento tan completo como duro, preparándolo para suceder a su padre cuando llegue el momento. Llegado un punto me pareció casi demasiado perfecto, sin embargo eso tiene bastante sentido una vez que se explican algunas cosas.

Si bien son muchos los personajes que componen esta novela, siento que no puedo dejar de hablar del Duque Leto. No tiene tanto protagonismo como me gustaría, pero aún así me hizo sufrir mucho desde casi el comienzo, ya que muy pronto se empieza a anticipar que puede llegar a morir. Él es un personaje muy interesante, bastante frío, distante y calculador, pero no carente de buenas intenciones y un enorme sentido de la responsabilidad. Es de esos personajes a los que uno quiere, y punto, porque son sus acciones las que hablan por él.

Mi preferida sin embargo es Lady Jessica, concubina de Leto pero no esposa por motivos políticos. Pertenece a la orden de las Benne Gesserit –una Hermandad de mujeres misteriosas y poderosas– con habilidades que se irán conociendo a lo largo del libro, y que sumadas a su personalidad, la vuelven un personaje para no perderse.
Su unión con Leto es parte de un plan genético forjado durante cientos de años por su Hermandad, y ella decide rebelarse y tener un hijo varón (porque ella puede elegir parece) en lugar de una mujer como se suponía que debía pasar. Es consejera, guía y compañera del Duque y su hijo, y una de las mujeres más geniales que encontré en los libros de Ciencia Ficción. Me encantó ver un personaje femenino tan fuerte en una historia escrita en 1960, y durante muchos capítulos me di cuenta de que me la estaba imaginando con el peinado de la Princesa Leia. Es lo que hay.

Al comienzo de cada capítulo hay un pequeño fragmento semi introductorio sobre Muad'Dib firmado por la Princesa Irulan. Ella parece haberse dedicado a estudiarlo, y esos breves párrafos son una suerte de avance un tanto inespecífico de lo que vamos a ver en ese capítulo.
Esta es claramente una de esas sagas que se comprenden mucho mejor con una segunda lectura. Muchos conceptos no van a ser explicados por bastante tiempo, y sin embargo los personajes van a hacer comentarios que muchas veces nos van a dejar un poco en ayunas. Este es definitivamente mi tipo de libro.
Sí debo admitir, sin embargo, que hubo algunos capítulos que me resultaron un poco más difíciles de leer. Hay pequeñas cosas que no se si son del autor o el traductor (la traducción es horrible), pero cada tanto algunos diálogos me parecieron rígidos y un tanto antinaturales, especialmente cuando involucraban al extremadamente desagradable Vladimir Harkonnen y sus explicaciones políticas.
Esto es algo aislado de todos modos, y probablemente mi sensación se deba también a que leí esta novela de forma bastante salteada. Seguramente un día lo relea en inglés, y ahí quizás me deba retractar.

Algo que no se puede dejar de destacar de Dune es la construcción del universo.
El concepto del planeta Arrakis me fascinó. Éste es un mundo que a pesar de generar la substancia más preciada del universo (que genera adicción, por cierto), no conoce un bien más preciado que el agua. Sus habitantes, el misterioso y endurecido pueblo de los Fremen, tienen una escala de valor "acuática" en la que llorar a un muerto o escupir a alguien es una señal de gran respeto, ya que significa perder agua corporal para no recuperarla.
En Dune se utilizan destiltrajes, una compleja vestimenta herméticamente cerrada que absorve cada preciada molécula de agua que escapa del cuerpo y la recicla, convirtiéndola en potable para que el portador del traje pueda volver a beberla. Si nos ponemos a analizar un poco todo el proceso que realiza probablemente terminemos un poco asqueados, pero no deja de ser una idea brillante.
Junto con los Fremen, los otros habitantes del desierto son los gusanos de arena, con los que tengo que admitir que me obsesioné un poquito. Son, bueno, gusanos, de cientos de metros que recorren el desierto por debajo de la arena. Sus bocas son un vórtice de colmillos gigantes que los vuelven tan monstruosos como letales.
Si ven venir un gusano, corran.
Y si les gusta la Ciencia Ficción clásica, lean Dune.



Calificación: 4/5
Muy bueno

4 comentarios:

  1. Son muchas las cosas que me gustan de Dune. Una de las más importantes, creo yo, es su originalidad en varios aspectos. Si nos situamos en la época, toda la ciencia ficción estaba obsesionada con aliens y inteligencia artificial y robots asesinos. Herbert plantea un mundo donde las computadoras inteligentes fueron descartadas (la famosa Yihad Butleriana) y la humanidad tuvo que crear a los mentats, humanos con mente computacional desarrolada que sirven para lo mismo. El uso de los detalles de ciencia ficción en favor de la historia y no al revés es otro acierto. Realmente es una trama de lucha de clanes/casas pero ambientada en el futuro.

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  2. Jajajaja, he tarareado la sonata de Star Wars con Dune y no he parado de reír X'D

    Tengo muchas ganas de iniciar esta saga -ya la tengo casi completa- porque es un clásico de la Ciencia Ficción y que mejor manera de iniciarse en un género que por sus clásicos. Ya he leído a Asimov y creo saber lo que me espera cuando por fin lea Dune, aunque también creo saber que será algo completamente diferente. Sé que será un libro pesado, así que me estoy preparando mentalmente para ello, ningún libro con intrigas políticas es ligero para la mente pero sólo he leído maravillas de Herbert así que me arriesgaré :)

    Gracias por la reseña.

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    Respuestas
    1. Jajaj que bien XD me tenté con tu comentario.

      No creas que es tan pesado, quizás se hacen un poco más difíciles esas partes donde se habla de política, pero la trama es muchísimo más que eso (por suerte). Es diferente de Asimov, aunque ciertas cosas me recordaron a Fundación, al fin y al cabo son mas o menos de la misma época.
      Espero que te gusten estos libros :) gracias por pasar!

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